martes, 06 de noviembre de 2007 – 21:02
Otro día más. Este no ha estado mal del todo. Ahora, toca descansar.
Ante mis ojos una marea de palabras dispuesta a ser asimilada por mi mente. Mi libro. Me gusta leer a esta hora. Mi cama es tan cómoda como siempre pero, sin embargo, hay algo. Algo que no es habitual. Algo… extraño. Me distrae. Intento dar forma a las palabras una y otra y otra vez en mi cabeza. Pero ese algo me lo impide. Si. Sé lo que és. Me siento mal. Me siento mal conmigo mismo. Y sé porqué. Decir las cosas no siempre es fácil. Decir cosas que son ciertas y que pueden herir a alguien que quieres es difícil. Debería serlo al menos. Hoy para mi ha sido fácil.
Si sirve de algo... me arrepiento. Pero ni el arrepentimiento de corazón más puro y sincero puede negar la evidencia. La dureza de mis palabras es ecuánime a su certeza. De eso no me arrepiento.
Supongo que no tengo remedio. Así fuí, soy y siempre seré.
Ya me siento mejor. En cuanto al libro…
…mañana comenzaré de nuevo el capítulo.